Dejamos que el aire soplara entre los árboles. Un aire fresco y hechicero. El tema que podréis escuchar a continuación, O son do ar (El sonido del aire), pertenece a Luar na Lubre, formación que difunde la tradición musical gallega, aunque también interpreta música irlandesa, escocesa o de la Bretaña francesa.
Los componentes de la banda son: Sara Louraço Vidal (voz), Xan Cerqueiro (flautas), Xulio Varela (bouzouki, trompa, tarrañola y pandereta), Patxi Bermúdez (bodhran, tambor y djimbek), Bieito Romero (gaitas, acordeón diatónico y zampoña), Eduardo Coma (violín), Pedro Valero (guitarras) y Xavier Ferreiro (percusiones latinas y efectos).
Luar significa en gallego resplandor de la luna; lubre era el bosque mágico en el que los druidas celtas realizaban sus hechizos.
martes, 22 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
La fiesta del invierno

La fiesta del invierno y los árboles
Desde siempre, muchos pueblos han celebrado el solsticio de invierno, cuando el sol se encuentra en el punto más alejado de nuestro planeta y vivimos la noche más corta del año. En el hemisferio norte esto ocurre entre el 20 y 23 de diciembre.
El significado de este momento varía en las distintas culturas del mundo, pero la mayoría de ellas lo interpreta como un período de renovación y lo celebra con fiestas y rituales. De hecho, muchas fiestas religiosas se han adaptado a estas fechas, vinculadas a los ciclos de la tierra y las cosechas, como ocurre, por ejemplo, con la Navidad.
Para los antiguos celtas, una de las formas de celebrar la fiesta del invierno era decorando árboles y haciendo arder un tronco a lo largo de la noche más corta del año. Los árboles tenían poderes mágicos que los hacía grandes y fuertes y, por eso, los bosques eran lugares sagrados donde la naturaleza te llenaba de calma y fuerza. Además, pensaban que cada hombre y mujer llevaba en su interior un árbol al que había que ayudar a crecer y desarrollarse de la mejor manera. La copa representaba la alegría y la sociabilidad que hay dentro de cada uno de nosotros, mientras que las raíces, ocultas en la tierra, se equiparaban con nuestros sentimientos más profundos e íntimos.
Desde siempre, muchos pueblos han celebrado el solsticio de invierno, cuando el sol se encuentra en el punto más alejado de nuestro planeta y vivimos la noche más corta del año. En el hemisferio norte esto ocurre entre el 20 y 23 de diciembre.
El significado de este momento varía en las distintas culturas del mundo, pero la mayoría de ellas lo interpreta como un período de renovación y lo celebra con fiestas y rituales. De hecho, muchas fiestas religiosas se han adaptado a estas fechas, vinculadas a los ciclos de la tierra y las cosechas, como ocurre, por ejemplo, con la Navidad.
Para los antiguos celtas, una de las formas de celebrar la fiesta del invierno era decorando árboles y haciendo arder un tronco a lo largo de la noche más corta del año. Los árboles tenían poderes mágicos que los hacía grandes y fuertes y, por eso, los bosques eran lugares sagrados donde la naturaleza te llenaba de calma y fuerza. Además, pensaban que cada hombre y mujer llevaba en su interior un árbol al que había que ayudar a crecer y desarrollarse de la mejor manera. La copa representaba la alegría y la sociabilidad que hay dentro de cada uno de nosotros, mientras que las raíces, ocultas en la tierra, se equiparaban con nuestros sentimientos más profundos e íntimos.
En obras
En la Luciérnaga también queremos celebrar la llegada del invierno. Por eso les hemos pedido a los talleristas que nos regalen una (o más) ramas para construir un árbol colectivo con el que festejarlo. En eso andamos. Prometemos mostrarlo y sorprenderos en la próxima entrada. De momento está en proceso.
Un viaje
Antes de ponernos a trabajar, viajamos. Descubrimos que los árboles pueden ser muy distintos, tanto como los lugares donde crecen, pero siempre con una esencia común: todos buscan honduras donde echar raíces, todos se elevan hermosos, mirando siempre al cielo.
.
.
La Galería. Árboles
La música
.Celebramos la llegada del invierno (más allá de fechas) precisamente con El invierno del universal compositor italiano Antonio Vivaldi, del que a continuación podemos escuchar el primer movimiento. La música evoca el ambiente desangelado, poblado de vientos gélidos, de nieve y hielo, propio de los inviernos del norte; pero también nos calienta el alma con su belleza.
martes, 8 de diciembre de 2009
Pensar dibujando. Txoria txori
Inspirados por la letra de Txoria txori, canción que escuchamos y en la que pensamos en el taller anterior (ver la entrada de la semana pasada), planteamos un problema a los talleristas: ¿Cómo retener a nuestro lado un pájaro que amemos sin cortarle las alas ni privarlo de su libertad (para que así no deje de ser pájaro)?
.
.
Solución de Uxue: cuidándolo, dándole cariño.
y darle de comer cada mañana.
.
Solución de Candela: darle agua para que
se acerque a mi ventana.
.
Solución de Chiara: guardar al pájaro en mi corazón.
.
Solución de Eneko inspirada en Las mil y una noches.
.
.
Solución de Candela: darle agua para quese acerque a mi ventana.
.
Solución de Chiara: guardar al pájaro en mi corazón..
Solución de Eneko inspirada en Las mil y una noches..
para estar dentro de ella junto al pájaro.
.
.
Así no están solos.
.
.
el tejado de su casa para que viva con ella.
.
.
enviar vientos propicios y que lleguen los pájaros.
.
.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
























